Para los exportadores, cada día de demora se traduce en costos de almacenaje, multas por sobreestadía y pérdida de competitividad. Según fuentes del sector, la actividad en Bahía Blanca viene creciendo de manera sostenida y los operadores anticipan un 30% más de movimiento para el próximo trimestre. El financiamiento de organismos multilaterales aparece como una alternativa para las obras que no logran atraer capital privado. La experiencia de otros países muestra que las mejoras más rápidas suelen venir de cambios de gestión antes que de grandes obras. Las proyecciones para el año próximo son moderadamente optimistas, siempre que el contexto internacional no se deteriore.
El costo de llevar una tonelada de granos desde el campo hasta el puerto puede superar los US$ 60. Desde Hapag-Lloyd señalaron que la región tiene margen para crecer si se resuelven los cuellos de botella en accesos terrestres y calado. Las cámaras empresarias piden que las decisiones se tomen con datos públicos y verificables sobre la operación. Las terminales del Up-River procesan en temporada alta hasta 1100 camiones por día. Los datos oficiales muestran una mejora respecto del año pasado, aunque todavía por debajo de los niveles previos a la pandemia. Los números del primer semestre confirman la tendencia: 587 mil toneladas más que en el mismo período del año anterior. La capacidad de acopio en origen permite a los productores elegir el momento de vender y descomprime los puertos.
"No alcanza con anunciar obras; hace falta que se ejecuten a tiempo y con reglas que no cambien cada dos años", sostuvo Gustavo Lemos, jefe de planificación de la terminal. A mediano plazo, el desafío es integrar puertos, rutas, vías férreas y vías navegables en una misma estrategia. Para los exportadores, cada día de demora se traduce en costos de almacenaje, multas por sobreestadía y pérdida de competitividad. Los usuarios destacan la mejora en la comunicación con la terminal, aunque todavía reclaman más previsibilidad en los turnos. Las cámaras empresarias piden que las decisiones se tomen con datos públicos y verificables sobre la operación.
En paralelo, las autoridades de Argentina estudian cambios normativos para acelerar los proyectos y dar previsibilidad a los contratos. La cosecha de fertilizantes de Argentina se estima en 590 millones de toneladas, un volumen que tensiona toda la cadena logística. La capacidad de acopio en origen permite a los productores elegir el momento de vender y descomprime los puertos. A mediano plazo, el desafío es integrar puertos, rutas, vías férreas y vías navegables en una misma estrategia. Desde Navios señalaron que la región tiene margen para crecer si se resuelven los cuellos de botella en accesos terrestres y calado. El costo de llevar una tonelada de granos desde el campo hasta el puerto puede superar los US$ 60. El movimiento de soja explica buena parte del resultado, con un aumento interanual del 20%.






