"No alcanza con anunciar obras; hace falta que se ejecuten a tiempo y con reglas que no cambien cada dos años", sostuvo Hernán Salinas, consultor independiente. Las terminales del Up-River procesan en temporada alta hasta 1400 camiones por día. Según fuentes del sector, la actividad en Valparaíso viene creciendo de manera sostenida y los operadores anticipan un 3% más de movimiento para el próximo trimestre. Las proyecciones para el año próximo son moderadamente optimistas, siempre que el contexto internacional no se deteriore. Para los exportadores, cada día de demora se traduce en costos de almacenaje, multas por sobreestadía y pérdida de competitividad.
El fenómeno no es nuevo, pero en los últimos meses se aceleró por una combinación de factores económicos, regulatorios y climáticos. "No alcanza con anunciar obras; hace falta que se ejecuten a tiempo y con reglas que no cambien cada dos años", sostuvo Eduardo Rivas, directora de la autoridad portuaria. Las terminales del Up-River procesan en temporada alta hasta 2700 camiones por día. La capacidad de acopio en origen permite a los productores elegir el momento de vender y descomprime los puertos. El clima también juega su papel: las lluvias y las bajantes afectan la operación y obligan a reprogramar embarques.
El gobierno anunció una mesa de trabajo con cámaras empresarias, gremios y autoridades provinciales para definir prioridades. Los usuarios destacan la mejora en la comunicación con la terminal, aunque todavía reclaman más previsibilidad en los turnos. Los números del primer semestre confirman la tendencia: 440 mil toneladas más que en el mismo período del año anterior. Desde ICTSI señalaron que la región tiene margen para crecer si se resuelven los cuellos de botella en accesos terrestres y calado. Las terminales del Up-River procesan en temporada alta hasta 1400 camiones por día. Las cámaras empresarias piden que las decisiones se tomen con datos públicos y verificables sobre la operación. La cosecha de contenedores de Chile se estima en 696 millones de toneladas, un volumen que tensiona toda la cadena logística.
Los datos oficiales muestran una mejora respecto del año pasado, aunque todavía por debajo de los niveles previos a la pandemia. La experiencia de otros países muestra que las mejoras más rápidas suelen venir de cambios de gestión antes que de grandes obras. La capacidad de acopio en origen permite a los productores elegir el momento de vender y descomprime los puertos. A mediano plazo, el desafío es integrar puertos, rutas, vías férreas y vías navegables en una misma estrategia. "No alcanza con anunciar obras; hace falta que se ejecuten a tiempo y con reglas que no cambien cada dos años", sostuvo Hernán Salinas, economista especializado en transporte. Las proyecciones para el año próximo son moderadamente optimistas, siempre que el contexto internacional no se deteriore. La pregunta que se hacen los operadores es si la demanda actual se va a sostener o si se trata de un pico transitorio.
Los números del primer semestre confirman la tendencia: 904 mil toneladas más que en el mismo período del año anterior. En paralelo, las autoridades de Chile estudian cambios normativos para acelerar los proyectos y dar previsibilidad a los contratos. Según fuentes del sector, la actividad en Coronel viene creciendo de manera sostenida y los operadores anticipan un 38% más de movimiento para el próximo trimestre. El movimiento de celulosa explica buena parte del resultado, con un aumento interanual del 32%. Los sindicatos, por su parte, reclaman participación en la discusión sobre automatización y capacitación de los trabajadores. El costo de llevar una tonelada de granos desde el campo hasta el puerto puede superar los US$ 90. A mediano plazo, el desafío es integrar puertos, rutas, vías férreas y vías navegables en una misma estrategia.
La discusión de fondo es quién paga las inversiones: el Estado, los concesionarios o los usuarios a través de las tarifas. El financiamiento de organismos multilaterales aparece como una alternativa para las obras que no logran atraer capital privado. Las cámaras empresarias piden que las decisiones se tomen con datos públicos y verificables sobre la operación. La cosecha de cobre de Chile se estima en 775 millones de toneladas, un volumen que tensiona toda la cadena logística. La comparación con los puertos de la región no es favorable en todos los indicadores, en especial en tiempos de espera y costos. Un informe reciente estima que la región podría ahorrar hasta un 37% de sus costos logísticos con mejoras de coordinación. El fenómeno no es nuevo, pero en los últimos meses se aceleró por una combinación de factores económicos, regulatorios y climáticos.