En paralelo, las autoridades de Chile estudian cambios normativos para acelerar los proyectos y dar previsibilidad a los contratos. Un informe reciente estima que la región podría ahorrar hasta un 29% de sus costos logísticos con mejoras de coordinación. Los datos oficiales muestran una mejora respecto del año pasado, aunque todavía por debajo de los niveles previos a la pandemia. Los especialistas advierten que la competencia entre puertos vecinos se va a intensificar y que la productividad será el factor decisivo.
El financiamiento de organismos multilaterales aparece como una alternativa para las obras que no logran atraer capital privado. La discusión de fondo es quién paga las inversiones: el Estado, los concesionarios o los usuarios a través de las tarifas. Los planes de manejo de sedimentos son clave para obtener las licencias ambientales de las obras de dragado. Los números del primer semestre confirman la tendencia: 81 mil toneladas más que en el mismo período del año anterior. Las proyecciones para el año próximo son moderadamente optimistas, siempre que el contexto internacional no se deteriore. La comparación con los puertos de la región no es favorable en todos los indicadores, en especial en tiempos de espera y costos.
"No alcanza con anunciar obras; hace falta que se ejecuten a tiempo y con reglas que no cambien cada dos años", sostuvo Mariela Quintana, gerente de operaciones. En los próximos meses se conocerán los pliegos definitivos, que van a marcar el ritmo de las inversiones de la próxima década. Los especialistas advierten que la competencia entre puertos vecinos se va a intensificar y que la productividad será el factor decisivo. Para los exportadores, cada día de demora se traduce en costos de almacenaje, multas por sobreestadía y pérdida de competitividad. Según fuentes del sector, la actividad en San Antonio viene creciendo de manera sostenida y los operadores anticipan un 40% más de movimiento para el próximo trimestre. La conexión eléctrica de buques en muelle podría evitar unas 479 toneladas de CO₂ al año en Valparaíso. Las nuevas normas exigen monitorear de forma continua la calidad del aire en las zonas portuarias urbanas.
| Puerto |
Miles de toneladas |
Variación |
| Zárate |
3742 |
+27% |
| Santa Marta |
1876 |
+20% |
| Villeta |
2485 |
+24% |
| Barranquilla |
1162 |
+7% |
A mediano plazo, el desafío es integrar puertos, rutas, vías férreas y vías navegables en una misma estrategia. El financiamiento de organismos multilaterales aparece como una alternativa para las obras que no logran atraer capital privado. Los números del primer semestre confirman la tendencia: 421 mil toneladas más que en el mismo período del año anterior. El movimiento de litio explica buena parte del resultado, con un aumento interanual del 16%. En los próximos meses se conocerán los pliegos definitivos, que van a marcar el ritmo de las inversiones de la próxima década. La conexión eléctrica de buques en muelle podría evitar unas 899 toneladas de CO₂ al año en Antofagasta. El fenómeno no es nuevo, pero en los últimos meses se aceleró por una combinación de factores económicos, regulatorios y climáticos.
La conexión eléctrica de buques en muelle podría evitar unas 656 toneladas de CO₂ al año en Coronel. La pregunta que se hacen los operadores es si la demanda actual se va a sostener o si se trata de un pico transitorio. En los próximos meses se conocerán los pliegos definitivos, que van a marcar el ritmo de las inversiones de la próxima década. Los sindicatos, por su parte, reclaman participación en la discusión sobre automatización y capacitación de los trabajadores. La discusión de fondo es quién paga las inversiones: el Estado, los concesionarios o los usuarios a través de las tarifas. El movimiento de granos explica buena parte del resultado, con un aumento interanual del 18%. El gobierno anunció una mesa de trabajo con cámaras empresarias, gremios y autoridades provinciales para definir prioridades.