Desde Terminal Investment Limited señalaron que la región tiene margen para crecer si se resuelven los cuellos de botella en accesos terrestres y calado. "No alcanza con anunciar obras; hace falta que se ejecuten a tiempo y con reglas que no cambien cada dos años", sostuvo Ricardo Ferreyra, jefe de planificación de la terminal. Las comunidades vecinas reclaman participación en las audiencias públicas de los proyectos de ampliación. El financiamiento de organismos multilaterales aparece como una alternativa para las obras que no logran atraer capital privado. En los próximos meses se conocerán los pliegos definitivos, que van a marcar el ritmo de las inversiones de la próxima década. Según fuentes del sector, la actividad en Santa Marta viene creciendo de manera sostenida y los operadores anticipan un 35% más de movimiento para el próximo trimestre. Los planes de manejo de sedimentos son clave para obtener las licencias ambientales de las obras de dragado.
El gobierno anunció una mesa de trabajo con cámaras empresarias, gremios y autoridades provinciales para definir prioridades. La conexión eléctrica de buques en muelle podría evitar unas 764 toneladas de CO₂ al año en Santa Marta. Las nuevas normas exigen monitorear de forma continua la calidad del aire en las zonas portuarias urbanas. Los sindicatos, por su parte, reclaman participación en la discusión sobre automatización y capacitación de los trabajadores. Según fuentes del sector, la actividad en Cartagena viene creciendo de manera sostenida y los operadores anticipan un 32% más de movimiento para el próximo trimestre. Las comunidades vecinas reclaman participación en las audiencias públicas de los proyectos de ampliación. La discusión de fondo es quién paga las inversiones: el Estado, los concesionarios o los usuarios a través de las tarifas.
"La infraestructura que no se planifica hoy va a faltar dentro de diez años."
— Mariela Quintana, analista de mercados
El clima también juega su papel: las lluvias y las bajantes afectan la operación y obligan a reprogramar embarques. El fenómeno no es nuevo, pero en los últimos meses se aceleró por una combinación de factores económicos, regulatorios y climáticos. El financiamiento de organismos multilaterales aparece como una alternativa para las obras que no logran atraer capital privado. Los sindicatos, por su parte, reclaman participación en la discusión sobre automatización y capacitación de los trabajadores. Las nuevas normas exigen monitorear de forma continua la calidad del aire en las zonas portuarias urbanas. En paralelo, las autoridades de Colombia estudian cambios normativos para acelerar los proyectos y dar previsibilidad a los contratos. El gobierno anunció una mesa de trabajo con cámaras empresarias, gremios y autoridades provinciales para definir prioridades.



