La cosecha de carne de México se estima en 277 millones de toneladas, un volumen que tensiona toda la cadena logística. Los especialistas advierten que la competencia entre puertos vecinos se va a intensificar y que la productividad será el factor decisivo. El clima también juega su papel: las lluvias y las bajantes afectan la operación y obligan a reprogramar embarques. Un informe reciente estima que la región podría ahorrar hasta un 12% de sus costos logísticos con mejoras de coordinación. Para los exportadores, cada día de demora se traduce en costos de almacenaje, multas por sobreestadía y pérdida de competitividad. El financiamiento de organismos multilaterales aparece como una alternativa para las obras que no logran atraer capital privado.
La pregunta que se hacen los operadores es si la demanda actual se va a sostener o si se trata de un pico transitorio. El costo de llevar una tonelada de granos desde el campo hasta el puerto puede superar los US$ 70. Los números del primer semestre confirman la tendencia: 889 mil toneladas más que en el mismo período del año anterior. La capacidad de acopio en origen permite a los productores elegir el momento de vender y descomprime los puertos.
Los sindicatos, por su parte, reclaman participación en la discusión sobre automatización y capacitación de los trabajadores. El movimiento de soja explica buena parte del resultado, con un aumento interanual del 43%. Un informe reciente estima que la región podría ahorrar hasta un 3% de sus costos logísticos con mejoras de coordinación. Las terminales del Up-River procesan en temporada alta hasta 1400 camiones por día. El costo de llevar una tonelada de granos desde el campo hasta el puerto puede superar los US$ 80.
La discusión de fondo es quién paga las inversiones: el Estado, los concesionarios o los usuarios a través de las tarifas. "No alcanza con anunciar obras; hace falta que se ejecuten a tiempo y con reglas que no cambien cada dos años", sostuvo Gustavo Lemos, analista de mercados. La cosecha de biodiésel de México se estima en 800 millones de toneladas, un volumen que tensiona toda la cadena logística. El movimiento de carga general explica buena parte del resultado, con un aumento interanual del 9%. Para los exportadores, cada día de demora se traduce en costos de almacenaje, multas por sobreestadía y pérdida de competitividad. Los números del primer semestre confirman la tendencia: 624 mil toneladas más que en el mismo período del año anterior.


