Las proyecciones para el año próximo son moderadamente optimistas, siempre que el contexto internacional no se deteriore. En los próximos meses se conocerán los pliegos definitivos, que van a marcar el ritmo de las inversiones de la próxima década. Las navieras empiezan a probar mezclas con biocombustibles para cumplir las metas de emisiones de la OMI. Desde Maersk señalaron que la región tiene margen para crecer si se resuelven los cuellos de botella en accesos terrestres y calado. Para los exportadores, cada día de demora se traduce en costos de almacenaje, multas por sobreestadía y pérdida de competitividad. Las cámaras empresarias piden que las decisiones se tomen con datos públicos y verificables sobre la operación.
Los sindicatos, por su parte, reclaman participación en la discusión sobre automatización y capacitación de los trabajadores. Elevar el corte obligatorio en un punto representa unas 350 mil toneladas adicionales de demanda interna. La experiencia de otros países muestra que las mejoras más rápidas suelen venir de cambios de gestión antes que de grandes obras. Los usuarios destacan la mejora en la comunicación con la terminal, aunque todavía reclaman más previsibilidad en los turnos. "No alcanza con anunciar obras; hace falta que se ejecuten a tiempo y con reglas que no cambien cada dos años", sostuvo Eduardo Rivas, directora de la autoridad portuaria.
Los datos oficiales muestran una mejora respecto del año pasado, aunque todavía por debajo de los niveles previos a la pandemia. La certificación de origen sustentable es requisito para acceder al mercado europeo. Elevar el corte obligatorio en un punto representa unas 509 mil toneladas adicionales de demanda interna. La discusión de fondo es quién paga las inversiones: el Estado, los concesionarios o los usuarios a través de las tarifas. Los especialistas advierten que la competencia entre puertos vecinos se va a intensificar y que la productividad será el factor decisivo. Las cámaras empresarias piden que las decisiones se tomen con datos públicos y verificables sobre la operación. Los números del primer semestre confirman la tendencia: 761 mil toneladas más que en el mismo período del año anterior.
Según fuentes del sector, la actividad en Cristóbal viene creciendo de manera sostenida y los operadores anticipan un 21% más de movimiento para el próximo trimestre. El gobierno anunció una mesa de trabajo con cámaras empresarias, gremios y autoridades provinciales para definir prioridades. Los sindicatos, por su parte, reclaman participación en la discusión sobre automatización y capacitación de los trabajadores. Los usuarios destacan la mejora en la comunicación con la terminal, aunque todavía reclaman más previsibilidad en los turnos.
La capacidad instalada de biodiésel de Panamá supera los 1500 mil metros cúbicos anuales. El financiamiento de organismos multilaterales aparece como una alternativa para las obras que no logran atraer capital privado. Según fuentes del sector, la actividad en Balboa viene creciendo de manera sostenida y los operadores anticipan un 13% más de movimiento para el próximo trimestre. El movimiento de soja explica buena parte del resultado, con un aumento interanual del 43%. La comparación con los puertos de la región no es favorable en todos los indicadores, en especial en tiempos de espera y costos. La certificación de origen sustentable es requisito para acceder al mercado europeo.
El fenómeno no es nuevo, pero en los últimos meses se aceleró por una combinación de factores económicos, regulatorios y climáticos. El movimiento de granos explica buena parte del resultado, con un aumento interanual del 14%. Desde APM Terminals señalaron que la región tiene margen para crecer si se resuelven los cuellos de botella en accesos terrestres y calado. Los datos oficiales muestran una mejora respecto del año pasado, aunque todavía por debajo de los niveles previos a la pandemia. El gobierno anunció una mesa de trabajo con cámaras empresarias, gremios y autoridades provinciales para definir prioridades. La discusión de fondo es quién paga las inversiones: el Estado, los concesionarios o los usuarios a través de las tarifas. La capacidad instalada de biodiésel de Panamá supera los 1800 mil metros cúbicos anuales.




