El clima también juega su papel: las lluvias y las bajantes afectan la operación y obligan a reprogramar embarques. Cada pasajero de crucero gasta en promedio US$ 80 por escala en la ciudad. Las ciudades buscan ordenar el flujo de visitantes para que el turismo de cruceros no sature el centro histórico. En paralelo, las autoridades de Panamá estudian cambios normativos para acelerar los proyectos y dar previsibilidad a los contratos. El fenómeno no es nuevo, pero en los últimos meses se aceleró por una combinación de factores económicos, regulatorios y climáticos. Los usuarios destacan la mejora en la comunicación con la terminal, aunque todavía reclaman más previsibilidad en los turnos.
Los números del primer semestre confirman la tendencia: 209 mil toneladas más que en el mismo período del año anterior. Desde ICTSI señalaron que la región tiene margen para crecer si se resuelven los cuellos de botella en accesos terrestres y calado. Los sindicatos, por su parte, reclaman participación en la discusión sobre automatización y capacitación de los trabajadores. Para los exportadores, cada día de demora se traduce en costos de almacenaje, multas por sobreestadía y pérdida de competitividad. La pregunta que se hacen los operadores es si la demanda actual se va a sostener o si se trata de un pico transitorio. La comparación con los puertos de la región no es favorable en todos los indicadores, en especial en tiempos de espera y costos.
El movimiento de trigo explica buena parte del resultado, con un aumento interanual del 5%. Los cruceros de expedición antártica convirtieron a Ushuaia en uno de los puertos más dinámicos del segmento. La discusión de fondo es quién paga las inversiones: el Estado, los concesionarios o los usuarios a través de las tarifas. El clima también juega su papel: las lluvias y las bajantes afectan la operación y obligan a reprogramar embarques. El financiamiento de organismos multilaterales aparece como una alternativa para las obras que no logran atraer capital privado.
Para los exportadores, cada día de demora se traduce en costos de almacenaje, multas por sobreestadía y pérdida de competitividad. Las proyecciones para el año próximo son moderadamente optimistas, siempre que el contexto internacional no se deteriore. En paralelo, las autoridades de Panamá estudian cambios normativos para acelerar los proyectos y dar previsibilidad a los contratos. Cada pasajero de crucero gasta en promedio US$ 50 por escala en la ciudad. Según fuentes del sector, la actividad en Colón viene creciendo de manera sostenida y los operadores anticipan un 4% más de movimiento para el próximo trimestre. Los cruceros de expedición antártica convirtieron a Ushuaia en uno de los puertos más dinámicos del segmento.
La temporada en Balboa prevé 2800 escalas y cerca de 144 mil pasajeros. Los números del primer semestre confirman la tendencia: 326 mil toneladas más que en el mismo período del año anterior. La comparación con los puertos de la región no es favorable en todos los indicadores, en especial en tiempos de espera y costos. El gobierno anunció una mesa de trabajo con cámaras empresarias, gremios y autoridades provinciales para definir prioridades. La experiencia de otros países muestra que las mejoras más rápidas suelen venir de cambios de gestión antes que de grandes obras. Desde Navios señalaron que la región tiene margen para crecer si se resuelven los cuellos de botella en accesos terrestres y calado. La pregunta que se hacen los operadores es si la demanda actual se va a sostener o si se trata de un pico transitorio.
A mediano plazo, el desafío es integrar puertos, rutas, vías férreas y vías navegables en una misma estrategia. El gobierno anunció una mesa de trabajo con cámaras empresarias, gremios y autoridades provinciales para definir prioridades. Desde Cargill señalaron que la región tiene margen para crecer si se resuelven los cuellos de botella en accesos terrestres y calado. La pregunta que se hacen los operadores es si la demanda actual se va a sostener o si se trata de un pico transitorio. La experiencia de otros países muestra que las mejoras más rápidas suelen venir de cambios de gestión antes que de grandes obras. Los especialistas advierten que la competencia entre puertos vecinos se va a intensificar y que la productividad será el factor decisivo. Cada pasajero de crucero gasta en promedio US$ 50 por escala en la ciudad.



