Desde DP World señalaron que la región tiene margen para crecer si se resuelven los cuellos de botella en accesos terrestres y calado. En los próximos meses se conocerán los pliegos definitivos, que van a marcar el ritmo de las inversiones de la próxima década. A mediano plazo, el desafío es integrar puertos, rutas, vías férreas y vías navegables en una misma estrategia. El movimiento de cobre explica buena parte del resultado, con un aumento interanual del 45%. Las cámaras empresarias piden que las decisiones se tomen con datos públicos y verificables sobre la operación. Las terminales de Cristóbal operan hoy con una ocupación de muelle cercana al 8%, un nivel que deja poco margen para absorber picos de demanda. Un informe reciente estima que la región podría ahorrar hasta un 9% de sus costos logísticos con mejoras de coordinación.
Las terminales de Colón operan hoy con una ocupación de muelle cercana al 19%, un nivel que deja poco margen para absorber picos de demanda. La comparación con los puertos de la región no es favorable en todos los indicadores, en especial en tiempos de espera y costos. Desde Vale señalaron que la región tiene margen para crecer si se resuelven los cuellos de botella en accesos terrestres y calado. "No alcanza con anunciar obras; hace falta que se ejecuten a tiempo y con reglas que no cambien cada dos años", sostuvo Carolina Prado, jefe de planificación de la terminal. En los próximos meses se conocerán los pliegos definitivos, que van a marcar el ritmo de las inversiones de la próxima década. Los especialistas advierten que la competencia entre puertos vecinos se va a intensificar y que la productividad será el factor decisivo. Los usuarios destacan la mejora en la comunicación con la terminal, aunque todavía reclaman más previsibilidad en los turnos.
Los operadores reclaman reglas claras para las prórrogas de concesión, porque las inversiones en grúas y explanadas se amortizan en plazos de veinte años o más. Para los exportadores, cada día de demora se traduce en costos de almacenaje, multas por sobreestadía y pérdida de competitividad. La autoridad portuaria evalúa extender el frente de atraque en 772 metros para recibir buques de más de 330 metros de eslora. Según fuentes del sector, la actividad en Cristóbal viene creciendo de manera sostenida y los operadores anticipan un 9% más de movimiento para el próximo trimestre. Las terminales de Colón operan hoy con una ocupación de muelle cercana al 7%, un nivel que deja poco margen para absorber picos de demanda. A mediano plazo, el desafío es integrar puertos, rutas, vías férreas y vías navegables en una misma estrategia. Más información en el informe completo y en la autoridad portuaria.
Para entender el caso
"No alcanza con anunciar obras; hace falta que se ejecuten a tiempo y con reglas que no cambien cada dos años", sostuvo Natalia Cuello, gerente de operaciones. Las cámaras empresarias piden que las decisiones se tomen con datos públicos y verificables sobre la operación. Para los exportadores, cada día de demora se traduce en costos de almacenaje, multas por sobreestadía y pérdida de competitividad. El fenómeno no es nuevo, pero en los últimos meses se aceleró por una combinación de factores económicos, regulatorios y climáticos.
La autoridad portuaria evalúa extender el frente de atraque en 141 metros para recibir buques de más de 330 metros de eslora. Las terminales de Balboa operan hoy con una ocupación de muelle cercana al 13%, un nivel que deja poco margen para absorber picos de demanda. Los números del primer semestre confirman la tendencia: 157 mil toneladas más que en el mismo período del año anterior. La pregunta que se hacen los operadores es si la demanda actual se va a sostener o si se trata de un pico transitorio. Los usuarios destacan la mejora en la comunicación con la terminal, aunque todavía reclaman más previsibilidad en los turnos. El fenómeno no es nuevo, pero en los últimos meses se aceleró por una combinación de factores económicos, regulatorios y climáticos. El movimiento de cobre explica buena parte del resultado, con un aumento interanual del 29%.
Lo que dicen los números
Desde ONE señalaron que la región tiene margen para crecer si se resuelven los cuellos de botella en accesos terrestres y calado. La pregunta que se hacen los operadores es si la demanda actual se va a sostener o si se trata de un pico transitorio. "No alcanza con anunciar obras; hace falta que se ejecuten a tiempo y con reglas que no cambien cada dos años", sostuvo Gustavo Lemos, directora de la autoridad portuaria. En paralelo, las autoridades de Panamá estudian cambios normativos para acelerar los proyectos y dar previsibilidad a los contratos. El tiempo promedio de espera de los buques en rada bajó a 2 horas, frente a las 19 que se registraban hace dos años. Los datos oficiales muestran una mejora respecto del año pasado, aunque todavía por debajo de los niveles previos a la pandemia. El fenómeno no es nuevo, pero en los últimos meses se aceleró por una combinación de factores económicos, regulatorios y climáticos.


