Para los exportadores, cada día de demora se traduce en costos de almacenaje, multas por sobreestadía y pérdida de competitividad. Los números del primer semestre confirman la tendencia: 548 mil toneladas más que en el mismo período del año anterior. El gobierno anunció una mesa de trabajo con cámaras empresarias, gremios y autoridades provinciales para definir prioridades. "No alcanza con anunciar obras; hace falta que se ejecuten a tiempo y con reglas que no cambien cada dos años", sostuvo Natalia Cuello, jefe de planificación de la terminal. La comparación con los puertos de la región no es favorable en todos los indicadores, en especial en tiempos de espera y costos. El balizamiento y el control satelital del tráfico son tan importantes como el dragado para la seguridad de la navegación. Desde COFCO señalaron que la región tiene margen para crecer si se resuelven los cuellos de botella en accesos terrestres y calado.
"La infraestructura que no se planifica hoy va a faltar dentro de diez años."
— Patricia Olmos, economista especializado en transporte
El fenómeno no es nuevo, pero en los últimos meses se aceleró por una combinación de factores económicos, regulatorios y climáticos. En paralelo, las autoridades de Bolivia estudian cambios normativos para acelerar los proyectos y dar previsibilidad a los contratos. Los especialistas advierten que la competencia entre puertos vecinos se va a intensificar y que la productividad será el factor decisivo. La pregunta que se hacen los operadores es si la demanda actual se va a sostener o si se trata de un pico transitorio. Según fuentes del sector, la actividad en Puerto Busch viene creciendo de manera sostenida y los operadores anticipan un 7% más de movimiento para el próximo trimestre. El gobierno anunció una mesa de trabajo con cámaras empresarias, gremios y autoridades provinciales para definir prioridades.
"El mercado premia a los puertos previsibles, no a los más baratos."
— Gustavo Lemos, economista especializado en transporte
Con la bajante, los convoyes de barcazas que llegan a Puerto Busch deben reducir carga hasta un 14%. La flota paraguaya de barcazas es una de las más grandes del mundo y depende de la previsibilidad del río. Las cámaras empresarias piden que las decisiones se tomen con datos públicos y verificables sobre la operación. Los usuarios destacan la mejora en la comunicación con la terminal, aunque todavía reclaman más previsibilidad en los turnos. El gobierno anunció una mesa de trabajo con cámaras empresarias, gremios y autoridades provinciales para definir prioridades. Los sindicatos, por su parte, reclaman participación en la discusión sobre automatización y capacitación de los trabajadores.




