Los proyectos de litio necesitan resolver primero el transporte de reactivos y productos hacia la costa. Desde COFCO señalaron que la región tiene margen para crecer si se resuelven los cuellos de botella en accesos terrestres y calado. La experiencia de otros países muestra que las mejoras más rápidas suelen venir de cambios de gestión antes que de grandes obras. Los datos oficiales muestran una mejora respecto del año pasado, aunque todavía por debajo de los niveles previos a la pandemia. Las comunidades del área de influencia exigen participación en los beneficios y controles ambientales independientes.
En paralelo, las autoridades de Bolivia estudian cambios normativos para acelerar los proyectos y dar previsibilidad a los contratos. En los próximos meses se conocerán los pliegos definitivos, que van a marcar el ritmo de las inversiones de la próxima década. La pregunta que se hacen los operadores es si la demanda actual se va a sostener o si se trata de un pico transitorio. "No alcanza con anunciar obras; hace falta que se ejecuten a tiempo y con reglas que no cambien cada dos años", sostuvo Hernán Salinas, presidente de la cámara del sector. El clima también juega su papel: las lluvias y las bajantes afectan la operación y obligan a reprogramar embarques.
Lo que dicen los números
En paralelo, las autoridades de Bolivia estudian cambios normativos para acelerar los proyectos y dar previsibilidad a los contratos. Los proyectos de litio necesitan resolver primero el transporte de reactivos y productos hacia la costa. La comparación con los puertos de la región no es favorable en todos los indicadores, en especial en tiempos de espera y costos. Los embarques de biodiésel desde Puerto Busch crecieron un 15% impulsados por la demanda asiática. Un informe reciente estima que la región podría ahorrar hasta un 24% de sus costos logísticos con mejoras de coordinación. El fenómeno no es nuevo, pero en los últimos meses se aceleró por una combinación de factores económicos, regulatorios y climáticos. El financiamiento de organismos multilaterales aparece como una alternativa para las obras que no logran atraer capital privado.
A mediano plazo, el desafío es integrar puertos, rutas, vías férreas y vías navegables en una misma estrategia. El movimiento de maíz explica buena parte del resultado, con un aumento interanual del 21%. Las proyecciones para el año próximo son moderadamente optimistas, siempre que el contexto internacional no se deteriore. Las comunidades del área de influencia exigen participación en los beneficios y controles ambientales independientes. El clima también juega su papel: las lluvias y las bajantes afectan la operación y obligan a reprogramar embarques. Los sindicatos, por su parte, reclaman participación en la discusión sobre automatización y capacitación de los trabajadores. En paralelo, las autoridades de Bolivia estudian cambios normativos para acelerar los proyectos y dar previsibilidad a los contratos.




